sexta-feira, 10 de outubro de 2008

El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido


La gran pregunta que nos plantean las culturas indígenas de México (y, de manera general, todo el continente amerindio) es ésta: ¿cómo habrían evolucionado estas civilizaciones y religiones? ¿Qué filosofía se habría desarrollado en el Nuevo Mundo si no hubiera ocurrido la destrucción de la Conquista? Al destruir estas culturas y aniquilar de manera tan completa la identidad de estos pueblos ¿de qué riqueza nos privaron los conquistadores europeos?


Pues es menester hablar de una privación y de un exilio. Los vencedores españoles y portugueses, y también franceses y anglosajones, que dominaron la inmensidad del continente amerindio, no sólo son responsables de la destrucción de las creencias, del arte y de las virtudes morales de los pueblos capturados. Por una especie de contragolpe que ellos mismos no se imaginaron, provocaron un profundo cambio en nuestra propia cultura; la provocaron los primeros aventureros de esta civilización materialista y oportunista que se extendió por todo el mundo, y que poco a poco fue sustituyendo a todas las otras filosofías.

Mucho se ha reflexionado sobre la desigualdad de las culturas en el momento en que enfrentaron de golpe en el Nuevo Mundo pueblos neolíticos y soldados con corazas y cañones del Renacimiento. Si por un lado es verdad que el choque de las culturas fue sobre todo un choque de técnicas, cabe recordar, no obstante, todos aquellos campos en los que las civilizaciones amerindias, y sobre todo las de México, iban delante de Europa: la medicina, la astronomía, la irrigación, el drenaje y el urbanismo. Sin embargo, sobre todo hay que recordar ese capítulo, desconocido por entonces en Europa, y que para nosotros tiene ahora un valor capital: esa armonía entre el hombre y el mundo, ese equilibrio entre el cuerpo y el espíritu, esa unión del individuo con la colectividad, que eran la base de la mayoría de las sociedades amerindias, desde la sociedad tan jerarquizada del Anáhuac y de Michoacán, hasta las sociedades seminómadas de Aridamérica del norte y del noroeste; los seris, los yaquis, los tarahumaras, los pimas y los apaches.

Precisamente la desigualdad de las fuerzas armadas logró ocultar todos los demás valores. Como los pueblos indígenas estaban convencidos de la comunidad de la tierra y de la imposibilidad de dividir el cuerpo de la diosa madre, renunciaron a sus derechos de vivir en su propio continente y se excluyeron del progreso. Los macehuales y los purépechas, los indios del pueblo, y los servidores de los dioses, con el deslizamiento de sentido de la Colonia y con los abusos de los encomenderos, pasaron a formar la masa de trabajadores forzados despojados de la tierra. Como en cierta forma, más allá de la Conquista siguieron respetando el equilibrio de las fuerzas naturales, los indios no pudieron entrar al sistema de explotación de los bienes y se condenaron al exilio las regiones más pobres e inaccesibles del continente: a las ásperas montañas, a los desiertos y a las sofocantes selvas. En estos refugios indígenas, la propia naturaleza imponía sus límites, y lo que fue valor espiritual y reflexión se transformó en fatalidad. El indio, por la fuerza de las cosas, se vio condenado a la pobreza y a la improductividad.

De la misma manera, tras la Conquista, los valores tradicionales de las culturas indígenas se transformaron a veces en un peso insoportable. Se quebrantó la unidad de los mítico y lo real, esa especie de armonía entre el sueño y el cuerpo que había sido la gran fuerza de los antiguos mexicas, purépechas, mayas y toltecas. Los valores tradicionales servían de refugio y de escudo. Por un lado estaban los vencedores, que representaban a todos los valores de la civilización: el derecho, la moral y la verdad religiosa. Por el otro, la barbarie, la ignorancia, el vicio y la superstición. No eran accidentales el aislamiento de los indios y su marginación. En realidad era la última etapa de la colonización, según un plan del que podría decirse que fue la única fuerza coherente del imperio colonial en América. Los indios, alejados del poder temporal, excluidos del progreso, privados de voz en el ejercicio de la justicia y sometidos al clero de otra raza, se volvieron extranjeros en su propia tierra.

Autor: Jean-Marie Le Clézio
Formato: 278 páginas ; 17 x 11 cm.
Coleção: COLECCIÓN POPULAR
Preço Promocional: R$ 34

Nobel de Literatura vai para autor francês J.M.G. Le Clézio

Jean-Marie Gustave Le Clézio ganhou o prêmio Nobel de Literatura, anunciado na manhã desta quinta-feira (9). O francês, de 68 anos, é romancista e ensaísta.

No site do Nobel, a justificativa da escolha: "Autor de inovações, aventuras poéticas e êxtase sensual, explorador de uma humanidade que transcende a civilização dominante". Embora não seja um nome de ressonância entre o grande público no mundo, Le Clézio é tido na França como um dos maiores escritores da língua francesa hoje.

O autor premiado é um dos mestres da literatura contemporânea em língua francesa, cuja obra prolífica é percebida como uma crítica ferrenha à civilização urbana e ao Ocidente materialista.

Le Clézio afirmou dever muito ao México e ao Panamá, onde viveu por vários meses em 1970 junto aos índios. "Essa experiência mudou toda minha vida, minhas idéias sobre o mundo da arte, minha maneira de ser com os outros, de andar, de comer, de dormir, de amar e até de sonhar", comentou certa vez, ao evocar essa época de sua vida.

É um homem tímido, que fala de forma serena e segura. Recebeu os apelidos de "escritor nômade", "índio da cidade" ou "panteísta magnífico" porque é um apaixonado pela natureza e criou um universo imaginário no qual os maias dialogam com os indígenas emberás da Colômbia; e os nômades do sul do Marrocos vivem com os escravos fugidos das plantações das Ilhas Maurício. Sua obra reflete uma nostalgia dos mundos primitivos.

Até os anos 80, Le Clézio tinha a imagem de escritor inovador e rebelde, apreciador dos temas como a loucura, mas depois passou a escrever livros mais serenos, nos quais a infância, a preocupação com as minorias, a atração pelas viagens ganharam o primeiro plano, o que o fizeram ser lido por um público muito mais amplo.

Le Clézio nasceu em 13 de abril de 1940 em Nice (sudeste da França), numa família que emigrou para as Ilhas Maurício no século XVIII.

A seu respeito os críticos falam de "metafísica da ficção": em seus romances, de estilo clássico e límpido, às vezes falsamente simples, ele questiona os fundamentos da literatura tradicional, sem se limitar ao superficial. Sua vontade é "escavar o mais trágico, o mais autêntico, para encontrar a linguagem desgarrada e que provoca as emoções".

"Tenho a sensação de ser uma coisa pequena neste planeta, e a literatura me serve para expressar isso. Se me atrevesse a filosofar, diriam que sou um rousseauista, que não compreendi nada", explicou certa vez, acrescentando que um romancista tem que naturalmente escrever sobre sua juventude, "na qual o principal lhe foi dado".

segunda-feira, 6 de outubro de 2008

Yo quería una tortuga



Pese a la prohibición de sus padres, una niña compra la mascota que siempre ha querido, una tortuga bonita y verde a la que llama Britta. Después de un tiempo en que la niña y su mascota se han vuelto inseparables, la tortuga comienza a crecer y crecer, hasta que se vuelve tan grande que rompe el techo de la casa y los papás deciden que es tiempo de que Britta se vaya. Es una extraña viejita encorvada y con cara de tortuga quien le da a la niña el secreto para hacer que su mascota recupere su tamaño.



Indicado para as crianças que estão aprendendo a ler em espanhol.


Autor: Beatrice Alemagna y Cristiano Mangione
Formato: 72 páginas ; 19 x 15 cm.
Coleção: A LA ORILLA DEL VIENTO
Preço Promocional: (Desconto 40%) : R$ 15

Cambios



El jueves en la mañana, a las diez y cuarto, José Kaf notó algo extraño en la tetera... Éste es el principio de un día extraordinario para Joseph, en el que todo parece cambiar... y finalmente lo hace cuando llega un nuevo integrante a la familia.

Autor: Anthony Browne
Formato: 28 páginas ; 31 x 25 cm.
Coleção: A LA ORILLA DEL VIENTO
Preço Promocional: (Desconto 40%) : R$ 16

¿Qué le pasa a mi cabello?


Leonel tiene una fiesta pero antes de poder ir debe resolver un problema: ¡su cabello luce terrible! Así, Leonel y su peluquero experimentan con diferentes estilos: desde el peinado tipo nido para un día de campo hasta el peinado de olas para una fiesta en la playa. Después de probar diferentes peinados, Leonel y su peluquero finalmente encontrarán un corte muy especial que lo hará el centro de atención de la fiesta.


Indicado para as crianças que estão aprendendo a ler em espanhol


Autor: Satoshi Kitamura
Formato: 16 páginas ; 37 x 29 cm.
Coleção: LOS ESPECIALES DE A LA ORILLA DEL VIENTO
Preço Promocional: (Desconto 40%) : R$ 30

Cómo cuidar un ángel


El ángel de Sachi sólo come historias. No las que aparecen en libros gordos y pesados, sino aquellas que le suceden a ella todos los días: en la escuela, con su familia, camino al hogar... Pero cuando llega una nueva alumna, Sachi no se acerca a conocerla y, por primera vez no alimenta a su ángel. ¿Qué pasará con él? ¿Se irá de casa en busca de otro dueño? ¿O incluso algo peor? Las ilustraciones de Chihiro Nakagawa, de trazos simples y entrañables, acompañan esta enternecedora historia sobre la voz escondida del espíritu, una invitación a asumir decisiones sin importar las opiniones del exterior, a nunca olvidar los sentimientos propios, y a perseguir lo que verdaderamente anhelamos.

Autor: Chihiro Nakagawa
Formato: 96 páginas ; 19 x 15 cm.
Coleção: A LA ORILLA DEL VIENTO
Preço Promocional: (Desconto 40%) : R$ 14